For decades, wine production moved in cycles growers could anticipate. Good years followed bad ones. Harvests fluctuated, but the system adjusted. That rhythm is breaking down.


For decades, wine production moved in cycles growers could anticipate. Good years followed bad ones. Harvests fluctuated, but the system adjusted. That rhythm is breaking down.

El vino siempre dependió del clima. Pero durante décadas esa dependencia fue, hasta cierto punto, previsible. Las estaciones marcaban el ritmo, las cosechas variaban, y el sistema encontraba la forma de ajustarse. Hoy, ese equilibrio empieza a romperse.
Un análisis realizado a partir de datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) muestra que la producción mundial de vino cayó en 2024 a 30 mil millones de botellas, el nivel más bajo registrado en al menos tres décadas.

Un nuevo informe revela que el fútbol profesional genera emisiones de carbono comparables a las de un país entero, con patrocinadores de la industria petrolera, viajes masivos y la construcción de estadios como principales responsables. Mientras el cambio climático ya afecta al juego, con partidos suspendidos por condiciones extremas, las grandes organizaciones del fútbol parecen no tomar medidas suficientes. ¿Puede el deporte más popular del mundo cambiar su rumbo antes de que sea demasiado tarde?

En esta entrevista, la doctora Valentina Davydova Belitskaya, experta en Física Atmosférica de la Universidad de Guadalajara, Jalisco, México, explica cómo el Cambio Climático ha intensificado la proliferación del dengue en diversas regiones del mundo. Destaca los factores ambientales y sociales que han favorecido la expansión del mosquito Aedes aegypti y su capacidad de adaptarse a nuevas condiciones. Además, analiza el impacto de fenómenos como la precipitación y las variaciones de temperatura en el desarrollo del mosquito y la propagación del virus, enfatizando la importancia de estrategias gubernamentales integrales para controlar esta enfermedad.

En la última década, el cambio climático ha dejado de ser una advertencia para convertirse en una realidad tangible, con temperaturas globales récord que están llevando al 2024 a ser el año más caluroso registrado. Este fenómeno agrava la crisis hídrica global, afectando a casi la mitad de la población mundial. En México, la deficiente gestión del agua y una infraestructura anticuada han intensificado la emergencia hídrica, con la disponibilidad de agua disminuyendo drásticamente. Oaxaca, uno de los estados más afectados, enfrenta una severa escasez de agua potable, exacerbada por la falta de mantenimiento y gestión gubernamental ineficaz. Las comunidades locales, como San Dionisio del Mar, han tomado medidas desesperadas para asegurar el suministro de agua, reflejando una crisis que se repite en muchas regiones de América Latina.

En Oaxaca de Juárez, México, la combinación de un sistema de abastecimiento deficiente, temperaturas récord y mantenimiento inadecuado de infraestructuras ha intensificado una crisis hídrica severa. Los residentes, entre ellos personas mayores como Guillermina Méndez Cruz, enfrentan escasez de agua y deben comprarla a precios elevados, almacenándola de manera ardua cada dos meses. La situación se ve agravada por la contaminación del río local y el cambio climático, que limita severamente el acceso al agua y afecta la calidad de vida de los habitantes.

La combinación de sequías severas y temperaturas extremas agrava la ineficiencia en la gestión del agua en el municipio zapoteca de Unión Hidalgo, en Oaxaca, México. Las autoridades interrumpen el servicio durante 15 horas al día para reducir costos de electricidad, mientras los pozos deteriorados por la carencia de mantenimiento pierden grandes cantidades de líquido. Miles de familias deben enfrentar la escasez y el desperdicio simultáneo del recurso en medio de olas de calor de hasta 38 grados Celsius.

En San Matías Chilazoa, Oaxaca, la comunidad enfrenta una dura batalla contra el cambio climático y la sequía, que transformó un fértil arroyo en un árido terreno denominado «El Mezquital». Este reportaje explora los esfuerzos de decenas de campesinos por revivir el flujo de agua mediante la técnica de «sembrar agua» de lluvia para mantener viva la agricultura, crucial para su subsistencia. Además, destaca la lucha de los comuneros contra la Minera Cuzcatlán, cuya actividad ha exacerbado la crisis hídrica, y cómo recientemente obtuvieron una reivindicación legal para proteger sus recursos y territorio.

Este reportaje visual y de datos detalla cómo está incrementando la frecuencia y severidad de los días tórridos en México, con proyecciones hasta el año 2100. Se analizaron las diferencias regionales y estatales utilizando modelos matemáticos e información del Banco Mundial. También se incluyen gráficos que visualizan estas tendencias de forma trimestral y anual, ofreciendo al lector una herramienta útil para tomar medidas de adaptación y mitigación climática.

Personas de comunidades de El Bosque (Tabasco, México), Cedeño (Marcovia, Choluteca, Honduras), Twuliá (La Guajira, Colombia), así como haitianas en las Bahamas narraron sus experiencias de desplazamiento forzoso desencadenadas por el cambio climático. Los relatos dibujaron un panorama de los desafíos sin precedentes que enfrentan: huracanes, aumento del nivel del mar, erosión costera, cambios en la biodiversidad marina, sequías prolongadas e inundaciones.

En Unión Hidalgo, Oaxaca, la rehabilitación de la línea k del tren Interoceánico, promovida por el gobierno de México, han desencadenado una crisis ambiental en el paisaje y la biodiversidad del municipio zapoteca, donde cerca de 10 mil árboles nativos han sido derribados para dar paso a la obra, afectando 91 hectáreas de terreno y 20 corrientes de agua.

Al litio lo llaman el combustible del futuro porque permitiría la transformación energética. En el Salar del Hombre Muerto, en Catamarca, Argentina, está la fuente de salmuera de litio más pura. ¿Cómo es este lugar?; ¿cuán sustentable es la forma de extraer litio?; ¿y cómo su obtención afecta a las comunidades que viven con la promesa de un futuro mejor, pero con un presente que los deja sin agua?

En un viaje por el tiempo que comienza en 1850 y llega hasta nuestros días, una línea blanca horizontal traza sobre un gráfico el pulso térmico del planeta. No es simplemente una línea. Es la crónica del calentamiento gradual y silencioso que altera las temperaturas en todas partes del globo. Esta línea revela un patrón inquietante: por cada año que pasa, el termómetro global se inclina ligeramente hacia arriba, un promedio de 0.0096 °C.

En el país centroamericano, un grupo de mujeres de los departamentos de San Marcos, Quetzaltenango y Totonicapán trabaja incansablemente en la conservación ambiental para encarar el desafío de un clima en transformación. Estas mujeres protegen la biodiversidad mediante la reforestación, la práctica de sistemas agroforestales (SAF), la producción sostenible de café y miel y salvaguardando las nacientes de agua en los bosques.

En Oaxaca, las comunidades zapotecas enfrentan una severa crisis hídrica, exacerbada por prolongadas sequías y la explotación minera. Representadas por Josefina Santiago, de El Porvenir, y Gema Silva, de San Matías Chilazoa, estos poblados indígenas luchan por preservar sus ancestrales tradiciones agrícolas ante la amenaza de cosechas cada vez más escasas y la disminución de las fuentes de agua.Resistiendo los embates del clima, utilizan ollas pluviales para recolectar agua de lluvia, esencial para irrigar cultivos como maíz, frijol y calabaza, perpetuando así un legado de resiliencia y esperanza en su tierra milenaria.

En la acción climática, las ciudades cumplen un rol relevante en la mitigación, ya que son responsables del 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero también en la adaptación, dado que albergan a la mayor parte de la población. En este sentido, y dada la coyuntura, ¿cómo se ha configurado la ciudad que sirve de sede a la COP28?

Aún con el protagonismo del tema en las negociaciones en los últimos años persisten múltiples inequidades que exigen acciones inmediatas

Triplicar renovables a 2030 y una transición energética justa son algunas de las posturas que lleva Latinoamérica a la Cumbre del Clima en Dubái, una cita protagonizada por los intentos de la industria fósil de mantenerse a flote en un planeta que le exige cambios.

La movilización de dinero del mundo desarrollado al mundo en desarrollo será el eje transversal en las discusiones de la próxima conferencia climática COP28, un tema que América Latina sigue de cerca.

Después de haberse alcanzado los límites de adaptación al cambio climático, lo que quedan son las pérdidas y los daños. La vulnerabilidad —cimentada en la desigualdad— hace que los países se acerquen cada vez más a esa zona limítrofe, donde ya no hay vuelta atrás.

Petrobras, Ecopetrol y Pemex, las mayores petroleras estatales en América Latina, presentan niveles desiguales de ambición en metas de acotamiento de emisiones contaminantes. Pero, más allá de las diferencias, comparten un mismo rasgo: los desafíos por delante.

Naciones Unidas presentó el balance global de avances y retos pendientes para hacer realidad el Acuerdo de París (conocido en inglés como Global Stocktake) y evitar que la temperatura media del planeta aumente más de 1,5°C.

Las asociaciones para una transición energética justa se convirtieron en un novedoso mecanismo de financiación para enfrentar uno de los desafíos más grandes del mundo moderno. Aunque han sufrido cuestionamientos en cada país foco, aparecen como una opción para costear la transición hacia fuentes más limpias.

En un mundo que enfrenta constantes desafíos ambientales, los incendios de gran magnitud surgen como una amenaza en ascenso e intensidad. La Data Cuenta presenta un estudio de cinco años que muestra los patrones seguidos por los grandes incendios en todo el planeta.

En el último siglo, los estados de Sonora, Baja California, Baja California Sur y Chihuahua, México, han experimentado un aumento de más de un grado en las temperaturas durante todos los meses del año, afectando drásticamente la vida en estas áreas.

Aman la tierra que habitan, le ponen el cuerpo a las luchas y reclaman participación en las decisiones sobre el futuro. Los jóvenes ambientalistas de la región aportan al movimiento global una fisonomía tan diversa como los territorios que defienden.

En El Salvador, las comunidades del Complejo Barra de Santiago llevaron al cangrejo azul al borde de la extinción local y, con él, a parte de su cultura y sustento. Mientras algunos estudios ponen el foco en los impactos de su disminución en el manglar y las poblaciones que allí viven, otros apuntan a su relación con la migración de personas desde las costas.

Tras haber sido perseguidos, expulsados, concentrados en colonias, explotados como “mano de obra barata”, y finalmente fumigados y enfermados a repetición, los vecinos y las vecinas de Pampa del Indio, en el norte de Argentina, llevan adelante una experiencia esperanzadora: el cultivo de algodón agroecológico. Sin patentes, sin agroquímicos, sin “daños colaterales”. Ver para creer.

Desde hace más de una década, Adoración Guamán investiga el accionar de las empresas transnacionales y sus impactos en los derechos humanos y de la naturaleza. En esta entrevista, detalla algunos aspectos de esta disputa, el rol de los Estados y la importancia de la movilización social en la defensa de la salud y de la vida.

La actual arquitectura de financiamiento climático tiene un marco que se asienta en la transferencia de fondos desde países desarrollados a naciones en desarrollo. Sin embargo, existe un trasfondo que no solo ha ralentizado ese flujo de dinero, también ha ampliado la brecha entre el Norte y Sur Global.

Seis de los diez países con mayor dependencia a préstamos están en esta región. Barbados, Uruguay, Venezuela, México, Argentina y Panamá lideran la lista de naciones con mayor peso de deuda, donde acompañan a Uzbekistán, India, Kazajistán y Bielorusia. Monto de créditos supera el 90% del total del financiamiento para atender crisis climática, según análisis de datos de La Data Cuenta y Ojo al Clima.

Once países del mundo caminan sobre una cuerda floja que les obliga a mantener altos niveles de endeudamiento y, al mismo tiempo, encarar una alta vulnerabilidad a las consecuencias del cambio climático. Encabezando esta lista se encuentran India, Bangladesh y Paquistán, tres de los países asiáticos más impactados por inundaciones y olas de calor en 2022.

Dependencia de créditos oscila entre el 51% y el 100%. Según el análisis realizado por La Data Cuenta y Ojo al Clima, un total de 75 países han pedido empréstitos por más de US $367.000 millones en 20 años, lo cual representa el 91% del monto total colocado. Las naciones de ingresos medios son las mayores deudoras.

En financiamiento climático han aportado $0,23 por tonelada de carbono emitida en el último siglo. Japón y Alemania son los que más han contribuido con fondos multilaterales y de la OCDE. EE. UU. y Reino Unido están rezagados, mientras que China, Rusia e India han realizado, prácticamente, cero aportes.

Pescadores artesanales de las aldeas San Juan y Barra Sarstún, en el Atlántico guatemalteco, se capacitan y participan activamente en la conservación, restauración y monitoreo de mangle. Mujeres, jóvenes y la niñez de ambas comunidades también aprenden sobre los beneficios ambientales que proveen las distintas especies de mangle que crecen en la región del Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM) donde están ubicadas.

En medio de una prolongada temporada sin lluvias, los yachachiqs y yatichiris de Puno (Perú) observan el comportamiento de las plantas, los animales y las condiciones atmosféricas para planificar sus actividades agropecuarias y tomar las mejores decisiones para enfrentar con menos riesgos las sequías y las heladas.

Se han desembolsado US$11.000 millones en dos décadas para acciones de mitigación y adaptación, pero se necesita una inversión multilateral 91 veces más grande por año si se quiere mantener al planeta habitable.

La producción agroecológica en el suelo de conservación de la Ciudad de México es una actividad realizada por familias y cooperativas que habitan principalmente las alcaldías de la región sureste de la metrópolis, quienes participan en mercados verdes y espacios de venta alternativos. Dentro de este escenario, una iniciativa de comercio justo ha destacado por ser también una red solidaria que promueve prácticas agroecológicas y restaurativas ambiental y socialmente.

Millones de chilenos y chilenas le dieron un portazo en la cara a la que fue catalogada como la primera “Constitución ecológica” del mundo. Sin nueva Carta Magna y una oposición con mayoría en el Congreso, el gobierno de Chile navega por aguas turbulentas mientras busca emprender una estrategia de “transición socioecológica justa” bajo la mirada expectante de América Latina.

Una propuesta impulsada por Colombia, México, Costa Rica, Perú y Chile definió el mecanismo de financiamiento plasmado en el documento. Representantes indígenas de América Latina participaron en la adopción de metas de protección de derechos indígenas.

¿Qué es el cambio climático? ¿Por qué es tan malo? ¿Es realmente culpable de todas las debacles meteorológicas y humanas que se le achacan? ¿Cómo tienen certeza los científicos de que el cambio climático es provocado por las personas? ¿Qué evidencia, observada y razonable, lo sustenta?
La Data Cuenta conversó con la doctora Ruth Cerezo Mota – investigadora mexicana en climatología, modelación y cambio climático- para responder a estas interrogantes bajo el tamiz del análisis de datos y la visualización de cuatro indicadores clave e interrelacionados que arrojan luz sobre el reto que el cambio climático representa para la vida.

América Latina es una de las regiones con mayor diversidad biológica en el mundo, pero aún falla en el cuidado de ese patrimonio natural.

Los países reunidos en la COP27 acordaron crear un fondo específico para financiar pérdidas y daños, cuya estructura es el primer pendiente que tiene la COP28, conferencia a realizarse en 2023. América Latina y el Caribe fue clave en el impulso a este tema desde los bloques de negociación en los que participa. La conferencia también permitió visibilizar otras cuestiones que competen a la región.

Los gobiernos en la cumbre anual de Naciones Unidas sobre el clima (COP27) en Sharm El-Sheikh, Egipto, dedicaron gran parte del tiempo a debatir sobre el sufrimiento que ya se está produciendo en todo el mundo por la crisis climática. Si bien hubo algunos compromisos financieros de gobiernos individuales, los mismos resultan insuficientes ante la escala del problema.

Pese a que organizaciones técnicas advirtieron de la compra de créditos de carbono de mala calidad, la organización de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA Catar 2022 los siguió usando para limpiar sus emisiones.

Millones de árboles exóticos, genéticamente idénticos, se vislumbran desde las rutas como un perfecto círculo verde rodeado de nada. Es que, para que exista una pastera, primero tiene que existir forestación. Y, en esta parte del mundo, eso se traduce en monocultivo de eucaliptos. En las últimas tres décadas, el negocio de la madera se convirtió en un pilar de la economía uruguaya. Sin embargo, el cultivo de eucaliptos también conlleva impactos negativos en el suelo y en el agua.

Lluvias torrenciales que rompieron todos los récords históricos de precipitación han ocurrido en distintas partes del planeta en el último año. Pakistán, Sudáfrica y Brasil son solo algunos ejemplos. Los cuatro países tienen en común que, en lapsos cortos de tiempo, cayó más lluvia de la esperada. Además, con las guardadas proporciones, enfrentaron la violencia de la devastación de infraestructura, cultivos y lo más lamentable, la pérdida de vidas humanas.

Casos de Aserrí y Desamparados, en la provincia de San José, demuestran la urgencia de frenar construcción desordenada en zonas cercanas a ríos. Además, la basura acumulada en cauces incrementa riesgo de inundaciones para vecinos.
Efectos atípicos de “La Niña” y del calentamiento global generan lluvias más torrenciales en lapsos más cortos de tiempo

Como pocas veces en años, la escasez de agua provocada por las altas temperaturas y los prolongados periodos sin lluvia han llevado al país a una grave crisis hídrica. La mayor protagonista de esta emergencia, hasta ahora, ha sido la ciudad de Monterrey, capital del norteño estado de Nuevo León. Sin embargo, las bruscas anomalías del clima han ido extendiéndose en los últimos tres meses por otros estados del norte. Hasta mediados de julio de 2022, las sequías más excepcionales se han focalizado en Coahuila y Chihuahua.

La angustia o ansiedad climática se relaciona con los sentimientos de conmoción, miedo, ira, dolor, pena, culpa y vergüenza que a menudo abruman a las personas ante la crisis climática.Tres jóvenes cuentan cómo lograron transformar su angustia o ansiedad climática en acciones en favor del planeta desde el periodismo, el activismo y la ciencia.

El cambio climático pondrá en jaque nuestras ciudades y las formas en que las habitamos. Por esta razón, visualizar cómo podría ser una ciudad donde mitiguemos y nos adaptemos a los efectos del cambio climático, nos ayudará a construirla poco a poco. ¡Se vale imaginar para luego accionar!