La dieta que elegimos y cuántos alimentos aprovechamos o desperdiciamos es crucial para tratar de mantener el calentamiento global en raya y que el planeta no rebase un aumento de la temperatura de 1,5 grados.


La dieta que elegimos y cuántos alimentos aprovechamos o desperdiciamos es crucial para tratar de mantener el calentamiento global en raya y que el planeta no rebase un aumento de la temperatura de 1,5 grados.

Como pocas veces en años, la escasez de agua provocada por las altas temperaturas y los prolongados periodos sin lluvia han llevado al país a una grave crisis hídrica. La mayor protagonista de esta emergencia, hasta ahora, ha sido la ciudad de Monterrey, capital del norteño estado de Nuevo León. Sin embargo, las bruscas anomalías del clima han ido extendiéndose en los últimos tres meses por otros estados del norte. Hasta mediados de julio de 2022, las sequías más excepcionales se han focalizado en Coahuila y Chihuahua.

La angustia o ansiedad climática se relaciona con los sentimientos de conmoción, miedo, ira, dolor, pena, culpa y vergüenza que a menudo abruman a las personas ante la crisis climática.Tres jóvenes cuentan cómo lograron transformar su angustia o ansiedad climática en acciones en favor del planeta desde el periodismo, el activismo y la ciencia.

La crisis climática y sus consecuencias son capaces de afectar la salud física y mental de las personas. Recientemente, una encuesta entre 10 mil jóvenes -en 10 países del mundo- reveló que, por esta causa, tres de cada 5 de ellos se sienten tristes, ansiosos y/o enojados. La afectación emocional que pueden padecer las personas debido al calentamiento global ha popularizado el uso de los términos: “ansiedad climática” o “ecoansiedad”.

El hogar suele ser nuestro refugio del mundo exterior. Dentro de él nos protegemos de los elementos más comunes del clima: las lluvias, tormentas, humedad, el calor y los vientos. Sin embargo, frente a los eventos cada vez más extremos que genera el calentamiento global, la infraestructura de nuestras casas también debe irse adaptando para permitirnos afrontar los efectos del cambio climático.

El cambio climático pondrá en jaque nuestras ciudades y las formas en que las habitamos. Por esta razón, visualizar cómo podría ser una ciudad donde mitiguemos y nos adaptemos a los efectos del cambio climático, nos ayudará a construirla poco a poco. ¡Se vale imaginar para luego accionar!