Veinte consejos para hacer solicitudes de información pública

Todo ciudadano debería, al menos una vez en la vida, hacer una solicitud de información pública. Es decir, de aquella información generada por los poderes de la República, instituciones autónomas, partidos políticos y cualquier otra entidad u organización que ejerza gasto público.

En un Estado de Derecho, ejercer ese derecho permite a los ciudadanos ser sujetos activos en la toma de decisiones políticas y en la fiscalización de estas.

En este artículo, ofrezco algunos consejos para efectuar peticiones de acceso a información pública. Los mismos están basados en mi experiencia como periodista de investigación y análisis de bases de datos en Costa Rica. Los tips son generales y por ello es importante que si presentará una de estas solicitudes investigue cuáles son las leyes y reglas de acceso a la información pública en su país, en qué consisten, qué derechos y deberes le exigen.

Antes de empezar, si quiere compartir algún consejo más, ¡adelante! Escríbame al Twitter: @HasselFallas

Consejos:

  • Conozca lo que dice la Constitución Política, las leyes, reglamentos y jurisprudencia sobre el Derecho de Acceso a la Información Pública en su país. ¿Cuáles son sus alcances?, ¿qué información está clasificada como secreto de Estado, por qué y dónde está estipulado?

 

  • Antes de enviar una solicitud de acceso a información pública cerciórese de que lo que busca y pide, realmente no está disponible para descargar en línea.

 

  • Determine con certeza y precisión cuál es la oficina que tiene o puede tener la información que usted necesita. Indague quién maneja esa información dentro de la entidad. ¿Quién es el estadístico a cargo?, ¿el administrador de la base de datos?, por ejemplo.

 

  • Antes de redactar una petición de información pública, investigue qué tipo de información tiene la entidad a la que la solicitará. ¿Qué tipo de datos ha publicado en estudios, comunicados de prensa o en entrevistas dadas por sus voceros, por ejemplo?, ¿qué variables han sido mencionadas? Esto será de mucha utilidad para ser preciso en lo que solicitará e incluso ir más allá de las variables que, originalmente consideró útiles.

 

  • Hable con los encargados de esa información. No necesariamente debe ser un jefe de prensa o jefe de despacho, sino un estadístico, un bibliotecario, un archivista, un administrador de bases de datos, el gestor o encargado de procesar esos datos. Explíquele, a grandes rasgos lo que busca. Escúchelo. Le dará pistas importantes para saber de variables que quizá usted no tenía contempladas y los nombres específicos con los que son conocidas y manejadas dentro de la entidad. Así podrá detallarlas adecuadamente en su petición escrita.

 

  • Cuando hable con los encargados pregunte en qué formatos está disponible esa información (PDF, hojas de cálculo, CSV, Json, TXT o físicos, por citar algunos probables). Sí, todos quisiéramos que la información siempre venga en hojas de cálculo, pero es probable que la base de datos tengamos que armarla manualmente. Aproveche también para consultar sobre aquellos datos que está prohibido divulgar, por qué y amparados en qué ley. Así usted prevendrá que le rechacen su solicitud argumentando esa razón.

 

  • No desenvaine la espada desde el principio: Sí, sabemos que en América Latina muy a menudo nos enfrentamos con funcionarios que conciben el acceso a la información pública como una intromisión en su gestión o de inmediato toman una solicitud como una afrenta personal del periodista. Sin embargo, hay otros que conocen la ley sus obligaciones y la acatarán sin mayor dilación y conflicto. Así que, considere que su primera solicitud tenga un tono firme y contundente, pero sin incluir todas las implicaciones legales y consecuencias de incumplir su petición. No redacte como si fuera una amenaza.
Detalle de una solicitud de acceso a información pública hecha en 2017, en Costa Rica.
  • Pida una audiencia personal: En ocasiones, y dependiendo del tipo de datos que se necesiten y de la reputación del funcionario, un correo electrónico quizá no sea la mejor manera de iniciar un proceso de petición de información pública. En ocasiones funciona una llamada personal al jerarca o mejor aún una visita personal a su despacho para explicar lo que queremos. Hace unos años, en Costa Rica, trabajaba un reportaje sobre importación de automóviles para la sección de Economía. Quería saber las marcas más populares, modelos, valor fiscal de cada auto. Todo eso para un lapso de 5 años y para ese mismo período determinar cuán viejos eran los autos usados que llegaban al país. En principio, un tema nada conflictivo. Solo pedía los registros detallados en Excel. Al inicio, envié mi petición a la Oficina de Prensa y muy pronto me percaté de que la encargada levantó barreras más altas de las necesarias. Alegaba que aquello era difícil de extraer de las bases de datos de la Dirección de Aduanas por razones técnicas. En realidad, el proceso de extracción solo conllevaba la confección de unas cuantas consultas (queries) en SQL. No quise enfrascarme en una discusión con ella y sus técnicos. Pedí una cita con el Director de Aduanas y le comenté para qué quería esos datos y por qué los pedía tan detallados. El funcionario accedió y ordenó que, en adelante, esos datos se incluyeran en ese formato, dentro del portal de Estadísticas oficial.

 

  • Una vez remitida su solicitud por correo electrónico y/o por vía física, llame por teléfono para comunicar que la envío. Dele seguimiento constante a la petición una vez que el plazo de entrega de ley esté por vencer y si venció, de inmediato, escriba y llame para preguntar: ¿por qué? Persevere, es la clave.

 

  • Si la información que le remiten es incompleta o no cubre todo lo que solicitó, ¡apele! Exija, respetuosamente, que le expliquen por qué lo hicieron y, lo más importante, que le den lo que ha solicitado. No se rinda.

 

  • Recuerde que si le niegan información que es pública puede acudir a instancias legales. Prepárese y asesórese para eso.

 

  • Tome en cuenta que, en ocasiones, el volumen de la información solicitada puede implicar una ampliación del plazo de entrega de esta. Claro está, la entidad requerida debe explicarle, con tiempo, las razones. Además de ofrecerle una fecha razonable para su envío.

 

  • La solicitud que redacte debe ser clara, precisa y bien delimitada en su alcance y variables a incluir. No olvide incluir un medio para recibir la información: un correo electrónico, por ejemplo. Considere que, dependiendo del volumen de la información requerida, usted debe aportar el dispositivo para grabarla. Si la información está en documentos físicos también debe pagar el costo de las fotocopias.

 

  • Tome su tiempo para redactar su petición. Deje “reposar” el texto por unas horas antes de enviarlo. Luego léalo en voz alta, metido en los zapatos de quien lo recibirá. Pregúntese: ¿cómo lo interpretará? y si, realmente, está pidiendo lo que necesita. Edítelao. Pida a alguien que lo lea y le comente qué entendió.

 

  • Alejandra Xanic, una de las periodistas de investigación mexicanas que más respeto, da este consejo de oro puro: “No tenemos por qué identificarnos como reporteros. El derecho de petición es para todos los ciudadanos. Hay unos países menos suertudos que otros. Algunas leyes de Acceso plantean que el ciudadano debe identificarse y dejar por escrito por qué y para qué quiere la información. Unos lindos prestanombres pueden salvarnos de este aprieto”.
  • Indague si alguien más ya solicitó y recibió esos datos: Hay información que por su relevancia ya pudo haber sido requerida por otro ciudadano o colega. En México, por ejemplo, algunas organizaciones de la Sociedad Civil y académicos suelen poner en sus repositorios de datos la información que les envió alguna dependencia pública como el INEGI. En ese sentido, adopte usted también el hábito de compartir con otros los datos de sus solicitudes.Negocie tiempos, si es posible: Los plazos establecidos para la entrega de información pública suelen estar entre los 10 y 20 días hábiles. En ocasiones, la información que usted pidió debe confeccionarse y eso implica una carga de trabajo adicional para un técnico. Consulte sobre esas implicaciones y con base en ello acuerde con la institución una fecha racional para obtener los registros.Anticípese a pedir información: ¿Observó algún tema que le llamó la atención para una investigación futura? No espera al momento en que la desarrollará para pedir los datos y tener esa presión sobre sus hombros. Anticípese y pídala, así no la vaya a usar de inmediato. Eso también le ayudará a enviar solicitudes frecuentes y a mejorar su habilidad para redactarlas.

    Peticiones en conjunto: Bajo ciertas circunstancias, es mejor si una petición de acceso a la información pública la hace un grupo de periodistas, en lugar de uno solo. También puede ayudar buscar el apoyo de organizaciones de la sociedad civil o incluso gremiales. Algo que también abona a la posibilidad de lograr asesoría jurídica para encarar el proceso.

  • La negativa y opacidad también son noticia: Si los reiterados intentos por obtener la información que requiere no fructifican – y no hay razones Constitucionales o de jurisprudencia que justifiquen el rechazo a su petición- puede escribir una nota sobre cómo esa institución y/o funcionarlo restringe el acceso a datos públicos de interés público. Es importante que su audiencia sepa de la opacidad, secretismo y negativa a la rendición de cuentas. También dígale qué tipo información requirió y por qué es importante. Además, comparta en ese artículo toda la evidencia que prueba su caso. En ese sentido es muy importante que guarde un registro de toda comunicación y documentos que cursó o recibió durante el proceso.

Consejo adicional cortesía de la periodista Alma Delia Fuentes (https://twitter.com/afuentese)

«Lo PRIMERO es checar que la info que quiere no esté ya disponible y lo último es entender que cuando recibe la información, hay que investigar y complementar ANTES de sentarse a escribir. La info que se obtiene por transparencia generalmente no es nota por si misma».

Ejemplo de solicitud, tomada del manual: La Navaja Suiza del Reportero, elaborado por David Higalgo y Fabiola Torres, fundadores de Ojo Público de Perú.

Tutoriales imperdibles para periodistas mexicanos

Recientemente, observé estos cuatro tutoriales elaborados por Alejandra Padilla (@AlePadillaRmz) para el portal Serendipia Data y no dudé- de inmediato- en recomendarlos a mis alumnos del Taller de Periodismo de Datos de la Universidad de Guadalajara.

  • ¿Cómo hacer una solicitud de información pública? Primera parte https://www.youtube.com/watch?v=wKsZ8Wg7Gwc&feature=youtu.be
  • Alejandra Padilla. Serendipia Data 2020: ¿Cómo hacer una solicitud de información pública? Segunda parte. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=KSFHsmgdpZU
  • Alejandra Padilla. Serendipia Data 2020: Consejos para hacer solicitudes de información. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=kvkHXuYiBq8
  • Alejandra Padilla. Serendipia Data 2020:¿Por qué mi solicitud de información no tiene respuesta? https://www.youtube.com/watch?v=f61gpDtjdTc

¿Cómo hacer una solicitud de información pública? Primera parte

¿Cómo hacer una solicitud de información pública? Segunda parte

Consejos para hacer solicitudes de información.

¿Por qué mi solicitud de información no tiene respuesta?

 

 

 

 

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