For decades, wine production moved in cycles growers could anticipate. Good years followed bad ones. Harvests fluctuated, but the system adjusted. That rhythm is breaking down.


For decades, wine production moved in cycles growers could anticipate. Good years followed bad ones. Harvests fluctuated, but the system adjusted. That rhythm is breaking down.

El vino siempre dependió del clima. Pero durante décadas esa dependencia fue, hasta cierto punto, previsible. Las estaciones marcaban el ritmo, las cosechas variaban, y el sistema encontraba la forma de ajustarse. Hoy, ese equilibrio empieza a romperse.
Un análisis realizado a partir de datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) muestra que la producción mundial de vino cayó en 2024 a 30 mil millones de botellas, el nivel más bajo registrado en al menos tres décadas.